La Oreja de Van Gogh | Cometas Por El Cielo (2011)

Ya está disponible el última obra de La Oreja de Van Gogh, la segunda con Leire Martínez como vocalista si descontamos el anterior grandes éxitos de la banda. He aquí el análisis: 

En este trabajo se plasma una evolución en el sonido y es que por primera vez desde “El Viaje de Copperpot” han cambiado de productor por Simon Nordberg, si bien La Oreja ya vió manifestado este cambio desde que empezaron a salir sus primeras composiciones para Cometas Por El Cielo, nombre que lleva el álbum.

Cuando los chicos dieron a conocer que el productor de este nuevo trabajo era sueco y conociendo de cerca el panorama musical de allí ya me esperaba una producción de este estilo. En Suecia la industria musical posee lo último en tecnología mientras que en España parece que todo sigue sonando igual que hace 15 años. Vale sí, Nigel Walker, productor de sus anteriores álbumes, es inglés y los discos con los que produjo se grabaron en Francia, pero quizás debido a su edad digamos que tampoco está completamente al día en cuanto a adelantos tecnológicos se refiere, y esto ya quedó patente en “A Las Cinco En El Astoria”, donde las canciones que más caña requerían sonaron un tanto descafeinadas para la época.

Una vez observado esto ya entenderéis qué querían decir cuando mencionaron que todo el álbum iba a tener un sonido más evolucionado. No ha supuesto la abolición del característico sonido de los donostiarras como muchos esperaban tras estas declaraciones, ya que la esencia se ha mantenido intacta, sino una actualización de los medios técnicos con los que han trabajado por unos que no suenen a música de ayer.

Dejando a un lado el aspecto de la producción, estamos ante el disco que se se podría clasificar como sucesor de “Guapa”, al recuperar la madurez que adquirieron aquí y después con “A Las Cinco En El Astoria” perdieron intencionadamente para volver a sus orígenes tras la salida de Amaia Montero.

Simon Nordberg ha mimado las canciones al máximo ya que no hay ninguna que esté de más, y todas tienen la duración justa y necesaria, nada de excesos, lo que da más dinamismo al álbum. En el disco encontramos temas que representan el sonido más clásico de la banda como “Mi Calle Es Nueva York”, oscuros como “El Tiempo A Solas” que rememoran a la guapa muñeca de trapo, baladas dulces (a.k.a. ñoñas) como “Un Minuto Más” o la experimental “Paloma Blanca”, la ya conocida “Niña Que Llora En Tus Fiestas” representante del sonido electropop del momento, sin faltar el sello personal del productor: los schlagers indudablemente suecos “Cometas Por El Cielo” y “Promesas De Primavera” de los que te encuentras a montones en cualquier edición del Melodifestivalen.

En definitiva, evolución natural en todos los aspectos, un notable trabajo de La Oreja de Van Gogh, que en mi ránking se coloca cerca de “Guapa” siendo claramente superado por el inigualable “El Viaje de Copperpot”.

Escucha el álbum en Spotify y deja tu puntuación:

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